Sobre los contenidos, las capacidades y las competencias. Pilares.

Se fundamenta y regula el proceso de enseñanza aprendizaje en un conjunto de elementos que, relacionados, actúan como una unidad para avanzar hacia los retos educativos: es el currículo. Ya definida por maestros como César Coll, la filosofía de la educación española queda determinada ya con la gran reforma LOGSE determinando al alumnado como eje y su desarrollo, el reto. Un desarrollo que debe hacerse mirando a las demandas que en contextos (sociales, académicos, laborales… reales al fin y al cabo) se solicitan, y tanto desde cada materia aislada como implementando otros agentes educativos articulados en el centro (programas, proyectos, familias o entidades, por ejemplo).

Es por tanto la educación un camino planificado hacia la construcción del alumnado capaz de resolver situaciones en los momentos y contextos que su vida le vaya solicitando. Un alumnado competente.

Por tanto la educación construye intencionada y direccionalmente a ese alumnado señalando los referentes de aprendizaje que le llevarán al desarrollo de esos retos. Es decir, las competencias se desarrollan planificadas aprovechando el potencial innato que le lleva a poder adquirir esos aprendizajes. Ese potencial que le permite, a través del logro de nuevos retos, desarrollarse a sí mismo son las conocidas capacidades. Una competencia es una capacidad dirigida a una resolución eficaz, relevante y social.

En esa capacidad intencionada hacia la competencia ambas realidades deben estar vinculadas.

Para que esto se produzca, como vimos, se necesita de un proceso enseñanza aprendizaje planificado donde los contenidos serán la base de lo que vamos a poner en marcha con el alumnado para el logro de los referentes. Estos contenidos se estructuran en 4 tipologías que, en dicho proceso, actuarán interrelacionados, pero que cabe diferenciarlos:

Los conocimientos, saberes cuyo logro posibilitarán la adquisición de nuevos desarrollos. Tienen un componente cognitivo. Saber, comprender…

Las habilidades, la aplicación ágil de un conocimiento en una realidad parcial, con condiciones limitadas por tanto. Tienen un componente social. Saber actuar, aplicar…

Las destrezas, son realizaciones de aplicación práctica en propuestas que exijan motricidad. Tienen un componente motriz. Saber hacer, realizar…

Las actitudes, entendidas como predisposición conductual ante un reto o situación. Tienen un componente afectivo. Saber ser, estar, querer…

Son los contenidos, por tanto, el conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que contribuyen al logro de las capacidades determinadas por los objetivos de la etapa y la adquisición de las competencias propuestas.

Para el chequeo parcial de ambos y ambiciosos retos (objetivos y competencias) los criterios de evaluación y estándares en la etapa trabajada y, en nuestro Principado, los necesarios complementos de cada curso de dichos criterios que suponen los indicadores, referentes del logro determinado en la materia.

2018-02-05T05:34:27+00:00 febrero 5th, 2018|Didáctica|0 Comments

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